18 agosto 2026
Una noche en Barcelona, rozando fricciones entre escenas del underground.
El día 1 de Agosto se llevo acabo en la sala de El Pumarejo un evento en conjunto entre los colectivos TRAMPA, NO WORLD PARTY & GHOULS CLUB (UK). Juntos con la idea de poder conceptualizar un evento sobre un género musical emblemático del Internet, siendo este el NIGHTCORE sin embargo como hace un sello como TRAMPA atravesado por referencias a la música electrónica Latinoaméricana, la pregunta era inevitable: ¿cómo entablar una conversación de igual a igual?
A partir de este roce se planteo el escenario de un cruce entre el NIGHTCORE y el LATINCORE, dos lenguajes con contextos espacio – temporalmente distintos, pero con una similitud evidente, el origen influenciado por la velocidad, el remix, la cultura de internet y la circulación comunitaria cuyo rol es fundamental para establecer una etiqueta sobre un sonido vigente.
El NIGHTCORE nace a comienzos de los 2000 desde el cruce entre el trance europeo, el eurodance, el happy hardcore y las primeras comunidades digitales. El término viene del dúo noruego Nightcore, formado por DJ TNT y DJ SoS, quienes en 2002 lanzaron Energized, considerado uno de los primeros proyectos asociados directamente al sonido: versiones aceleradas, con pitch elevado y una energía cercana al happy hardcore, el eurodance y el trance melódico. Convirtiendo un proyecto académico en la semilla de una cultura propia dentro del internet.
El NIGHTCORE empieza a ganar un aspecto melodramático y sensible en los foros de la época pero no es hasta que gracias a YouTube y la circulación fan-made. Su estética se mantuvo viva a través de perfiles compilatorios y canales dedicados al género, como Maikel6311, que funcionaron como archivos comunitarios para preservar, compartir y expandir este sonido dentro de internet.
https://www.youtube.com/user/Maikel6311
Aunque el NIGHTCORE se ha expandido hacia múltiples géneros y estéticas, también ha generado discusiones sobre qué puede considerarse “NIGHTCORE REAL” y qué se aleja de su raíz original.
En ese sentido, el NIGHTCORE se puede entender como una cultura de transformación: una forma de transmutar canciones o samples existentes a una forma más rápida, aguda, emocional y virtual de sí misma. Pasando solo de verse como un «sped – up«, a una forma de tratamiento sonoro y cultural.

El NIGHTCORE ha tenido procesos de cambio a través de distintos exponentes, pasando de un sonido marcado a composiciones más complejas y creativas, siendo un género muy expresivo sostenido por distintos colectivos nichos alrededor del mundo, teniendo como referentes:
NIGHTCORE4TOTALSLUTS | Weird NXC | 909 Worldwide | NON STOP NXC | Hyde Park Hi – Fi

Unos de los primeros compilados de varios artistas con el concepto de LATINCORE.
https://weirdnxc.bandcamp.com/album/perreocore
El LATINCORE nace como una respuesta al cruce entre la música electrónica latinoamericana, la cultura rave y las dinámicas aceleradas de internet. Más que un género cerrado, puede entenderse como un movimiento cultural y sonoro que fusiona ritmos tradicionales y populares de América Latina con las formas más rápidas, ruidosas y agresivas de la electrónica actual.
El LATINCORE se inspira en sonidos como la cumbia, el dembow, la salsa, el reggaetón, la guaracha o el tribal, mezclándolos con géneros de alto BPM como el hardcore, el techno, el trance o el drum & bass, dando como resultado una experiencia intensa, bailable y profundamente emocional.
Su origen está marcado por una generación de productores latinoamericanos y de la diáspora que crecieron entre archivos digitales, edits de SoundCloud, fiestas underground, samples comprimidos, cultura meme y una relación directa con los ritmos populares de sus territorios. Bandcamp Daily ha descrito esta escena como parte de una generación de “internet kids” conectados online que transforman géneros locales en bangers de club pesados y sin límites.
Bandcamp señala como CRRDR reapropropió la etiqueta “Latin Core” para nombrar una nueva ola de música club post-pandemia en América Latina.
https://daily.bandcamp.com/scene-report/crrdr-latin-core-scene-report
En la actualidad es imposible adueñarse de dicha etiqueta siendo un movimiento convergente de Latinoamérica, exportando al Norte Global, estallando en popularidad y estableciéndose como un estándar en las escenas clubs de ciudades como Barcelona o Londres.
Aquí la importancia de sellos discográficos y la comunidad para la difusión de dicho sonido, tenemos como referentes:
MUAKK | PUTIVUELTA | NAAFI | TURRXCORE | HIEDRAH | NACA WORLDWIDE
NIGHTCORE COMO REFUGIO DIGITAL POR COOLKID2000

Hablaré desde mi experiencia y mi visión personal. Para mí, el Nightcore nunca fue solo música acelerada o voces pitcheadas: fue una forma de entrar en internet, en el anime y en una manera muy particular de sentir la música. Lo descubrí alrededor de 2008, cuando tenía unos 10 u 11 años y vivía en un pueblito de Alicante donde todavía no había fibra óptica. El acceso a internet era lento y limitado; solo podía usar el ordenador de casa una hora al día. Pero justamente por eso, cada búsqueda en YouTube se sentía especial, como abrir una puerta a un mundo nuevo.
En esa época, un amigo me había pasado en DVD todas las temporadas de Naruto, sin relleno, y yo ya tenía una curiosidad fuerte por el anime gracias a cosas como Pokémon o Pretty Cure, que veía a escondidas de mis padres porque pensaban que eran demasiado violentas para alguien menor de 15 años. Usaba mi hora en el ordenador para buscar AMVs, fragmentos de episodios, historias y cualquier cosa relacionada con ese universo. En medio de esas búsquedas encontré el Nightcore: videos con imágenes de chicas anime, Miku Hatsune, estética Vocaloid y canciones que sonaban familiares, pero al mismo tiempo completamente nuevas. Venía de escuchar Heavy Metal, Indie, hits pop, algo de EDM, trance, eurobeat y también recuerdos de la mákina que sonaba en las fiestas de mi pueblo, pero el Nightcore tenía una fórmula distinta: beats rápidos, voces agudas, melodías muy emocionales y una euforia que me hacía cosquillas en la cabeza.
A mis padres les parecía una locura: demasiado ruido, voces demasiado pitcheadas, música demasiado rápida. Pero para mí era exactamente lo que necesitaba para concentrarme, dibujar, escapar un poco del mundo y saciar esa necesidad de encontrar cosas raras dentro del internet de la época. Temas como Dam Dadi Doo, Angel with a Shotgun o canciones que ya conocía, como Everytime We Touch de Cascada, adquirían otra dimensión al pasar por esa fórmula. No era solo subir BPM y pitch: era transformar canciones con melodías muy fuertes en versiones más eufóricas, más brillantes, más físicas. En esa misma época también jugaba Osu!, donde muchos de los mejores mapas eran precisamente de Nightcore, y todo se conectaba: anime, ritmo, velocidad, juego, dibujo, internet y una forma muy íntima de disfrutar la música.
Con los años seguí escuchando todo tipo de géneros, artistas y formas de producción, pero el Nightcore siempre se quedó ahí. Vi cómo evolucionó, cómo aparecieron nuevas versiones Nightcore y también cómo, mucho después, TikTok popularizó las versiones “sped-up”. Pero para mí no son lo mismo. El Nightcore tiene una raíz estética y emocional mucho más específica, vinculada al eurobeat, el trance, el hands up, ciertas ramas del EDM y la cultura fan-made de internet. No es lo mismo acelerar un track de Basshunter que una canción de Billie Eilish; no es lo mismo hacer un edit Nightcore de una versión EDM de Poison de Alice Cooper que simplemente subirle la velocidad a un tema pop actual. El Nightcore tiene un feeling, una historia y una fórmula que no dependen solo de la velocidad.
Por eso, para mí, el Nightcore sí es un género propio. La gente que lo entiende hoy no solo acelera canciones: crea producciones con bases EDM, trance, eurobeat, voces pop, letras reconocibles, tracks perdidos de los 2000 o incluso mezclas con dubstep, drum & bass y otros géneros. Es jugar con otros sonidos hasta construir uno nuevo. Tiene cultura, comunidad, códigos visuales y una historia ligada al anime, los AMVs, Vocaloid, Caramelldansen, el baile para para, las convenciones otaku y los archivos compartidos en internet. Todo eso convirtió al Nightcore en una banda sonora para muchas personas que encontraron online un espacio de conexión, conocimiento, diversión y pertenencia.
Por eso también es importante decir que el Nightcore no nació con TikTok ni es simplemente una moda actual. Viene de antes, de otros géneros, de otra forma de usar internet y de otra manera de entender el remix. Es parte de una exploración musical basada en el juego, la euforia, la transformación y la posibilidad de convertir una canción en algo más intenso. Para quienes vivimos el internet, el anime, lo friki y lo otaku desde los 2000 hasta hoy, el Nightcore siempre fue un refugio: una forma no convencional de escuchar música, quizás difícil de entender para todo el mundo, pero imposible de negar como cultura. Para mí sigue siendo un espacio acogedor, físico y emocional; una manera de disfrutar géneros que siempre amé y que todavía sigo amando y pinchando.
NIGHTCORE MEETS LATINCORE
Gracias al Pumarejo por crear un espacio para reconocer cómo ciertas músicas, aunque parezcan demasiado rápidas, demasiado raras o demasiado exageradas, han construido refugios reales para comunidades enteras.
Entre el Nightcore y el Latincore aparece una misma energía: la necesidad de transformar lo existente, acelerar la emoción, compartir archivos, crear escena y encontrar pertenencia en los márgenes.